La Unión Soviética, liderada por Iósif Stalin, impuso un régimen comunista en Europa del Este, mientras que los Estados Unidos lideraron la formación de la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte) para contrarrestar la influencia soviética. El Muro de Berlín, construido en 1961, se convirtió en un símbolo de la división de Europa.